DiscernimientoPropósito Social

Nuestro compromiso

Tierra sagrada.

Lo que una persona cuenta cuando está decidiendo algo importante de su vida no es un dato más. Por eso el espacio personal de Discernimiento se rige por seis compromisos, y cada uno tiene detrás una medida concreta que se puede comprobar.

  1. Lo que escribes es tuyo. Lo guardamos solo para acompañarte. Puedes llevártelo entero y borrarlo cuando quieras, sin pedir permiso a nadie.
  2. Solo tú lo lees. Hoy nadie más entra en tu espacio. Si más adelante pides un acompañante, lo elegirás tú y verás cada vez que abra tu espacio.
  3. Está cifrado. Cada persona tiene su propia clave. La base de datos y sus copias, por sí solas, no permiten leer lo que escribes.
  4. La inteligencia artificial no sabe quién eres. Lee tu texto sin tu nombre ni tu correo, no entrena con tus palabras y no lo guarda.
  5. Una sola excepción, y está escrita. Si hubiera peligro grave para tu vida o para un menor, te lo diríamos y pediríamos ayuda. Nada más justifica abrir tu espacio.
  6. No es confesión ni dirección espiritual. Es un espacio para pensar, rezar y decidir con más luz. No sustituye a tu conciencia ni a una persona que conozca tu vida.

Cómo lo cumplimos

La única excepción

Si en lo que cuentas hubiera un peligro grave e inmediato para tu vida, para otra persona o para un menor, Propósito Social podría pedir ayuda a los servicios de emergencia. Es la única situación en la que alguien abriría tu espacio sin que lo pidas, y está escrita aquí y en el consentimiento. No es confesión ni dirección espiritual sacramental: es un acompañamiento, y los acompañantes se comprometen por escrito al sigilo.

El consentimiento que firmas